Coro Parroquial de Esteiro

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Lecturas do 11-6-2020

Corpus Christi

PRIMERA LECTURA

Elías oró, y el cielo dio su lluvia.
Lectura del primer libro de los Reyes 18, 41-46

En aquellos días, Elías dijo a Ajab:
-«Vete a comer y a beber, que ya se oye el ruido de la lluvia.»
Ajab fue a comer y a beber, mientras Elías subía a la cima del Carmelo; allí se encorvó hacia tierra, con el rostro en las rodillas, y ordenó a su criado:
-«Sube a otear el mar.»
El criado subió, miró y dijo:
-«No se ve nada.»
Elías ordenó:
-«Vuelve otra vez.»
El criado volvió siete veces, y a la séptima dijo:
-«Sube del mar una nubecilla como la palma de una mano.»
Entonces Elías le mandó:
-«Vete a decirle a Ajab que enganche y se vaya, no le coja la lluvia.»
En un instante se oscureció el cielo con nubes empujadas por el viento, y empezó a diluviar. Ajab montó en el carro y marchó a Yezrael. Y Elías, con la fuerza del Señor, se ciñó y fue corriendo delante de Ajab, hasta la entrada de Yezrael.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial .- Salmo 64,10abcd. 10e-11-12-13

V/. ¡Oh Dios!, tú mereces un himno en Sión.
R/. ¡Oh Dios!, tú mereces un himno en Sión.

V/. Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida; la acequia de Dios va llena de agua, preparas los trigales. R/.
V/. Riegas los surcos, igualas los terrenos, tu llovizna los deja mullidos, bendices sus brotes. R/.
V/. Coronas el año con tus bienes, tus carriles rezuman abundancia; rezuman los pastos del páramo, y las colinas se orlan de alegría. R/.

EVANGELIO

Todo el que esté peleado con su hermano, será procesado
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 5, 20-26

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
-«Si no sois mejores que los letrados y fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: No matarás, y el que mate será procesado. Pero yo os digo: todo el que esté peleado con su hermano, será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego.
Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Procura arreglarte con el que te pone pleito en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último cuarto.»

Palabra del Señor.

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